La psicología sustenta otro éxito sueco

  • Los psicólogos de equipo, clave en los éxitos mundialistas de Suecia
  • Jugadoras y técnicos alaban la influencia de Rasmus Wallin-Tornberg
  • El protagonista explica a la FIFA cómo trabaja con la selección

Por segundo año seguido, Suecia está siendo noticia por sus buenas actuaciones mundialistas. En Rusia 2018, fue la selección masculina la que sorprendió a todos accediendo a cuartos de final. Este año, las mujeres han ido un paso más allá, y ahora lucharán por un puesto en la final.

En ambos campeonatos, tanto integrantes de la plantilla como del cuerpo técnico dedicaron alabanzas al asesor psicológico del equipo, mencionándolo como alguien clave en su éxito. En Francia, el hombre a quien están colmando de elogios es Rasmus Wallin-Tornberg.

“Tenemos una unidad muy sólida en el equipo e, indudablemente, creo que es gracias a él”, asevera Magdalena Eriksson a la FIFA.

“Nos ha hecho hablar mucho de ayudarnos mutuamente y no meternos en nuestra propia burbuja. Se trata de mantenernos unidas como equipo, pase lo que pase”.

El seleccionador Peter Gerhardsson también se ha quedado impresionado: “Ha hablado mucho de aceptar los sentimientos; de que estar nerviosa, enfadada o frustrada está bien si aun así eres capaz de rendir bien teniendo esos sentimientos. Cuanto más tiempo vas pasando en el campeonato, más importante es”.

También recabamos las impresiones del propio Wallin-Tornberg, que nos explica a grandes rasgos parte del trabajo que ha estado haciendo con las estelares semifinalistas suecas.

Rasmus, ¿puede decirnos qué aspectos tomó de la labor de su homólogo Daniel Ekvallcon la selección masculina el año pasado?

“Lo principal fue una sesión de grupo que tuvieron antes del campeonato, en la que hablaron de prepararse para diferentes escenarios. Así, aunque luego pasaron varias cosas en Rusia que no se esperaban, los jugadores supieron cómo lidiar con esas situaciones. Como eso funcionó bien, hicimos una sesión similar antes de nuestro campeonato”.

¿Puede notar que la presión sobre las jugadoras va cambiando conforme va llegando más lejos el equipo en el certamen?

“Sí, creo que sí, pero aun así creo que el encuentro más importante para este equipo fue el primer partido. Ahí es cuando hubo más jugadoras que hablaron de estar nerviosas. En cualquier caso, hemos hablado de ello: que en las rondas eliminatorias ganas o desapareces; que un error puede llegar a ser decisivo y que hay más aficionados en las gradas, etc. Pero también que eso no significa que debamos hacer nada de forma diferente. No hay ningún truco mental nuevo; debes hacer las cosas como las haces siempre. Creemos que esa es la mejor manera.

¿Cómo es un día normal en el Mundial para usted?

“En el desayuno, las jugadoras contestan a preguntas en un iPad. Van sobre recuperación, lesiones… y luego unas pocas preguntas sobre motivación y estrés. De camino al entrenamiento, en el equipo médico repasamos las respuestas. Pueden ser de todo tipo: una jugadora no durmió bien, otra sintió que hacía mucho calor en su habitación, otra se está resfriando… De esas cosas tienen que ocuparse los médicos y fisioterapeutas. Pero puede ser que una jugadora comunique sentirse estresada o preocupada, y eso me toca a mí comprobarlo.

“Ahí es donde empieza, y luego suelo tener conversaciones individuales con las jugadoras. Algunos días pueden ser varias, y otros días ninguna. La mayoría de las veces las jugadoras acuden a mí, pero también puede ser que yo me dirija a ellas para comprobar cómo va todo, o para seguir con algo de lo que habíamos hablado antes”.

¿Qué importancia cree que tiene el aspecto mental en un campeonato como éste?

“Es importante, pero como parte de un panorama más amplio. Sencillamente, no puedes extraer un elemento y decir, por ejemplo, que esta jugadora lo hizo bien por su fortaleza mental, o esa otra jugadora por su buena técnica. Todas las piezas tienen que integrarse. La psicología es importante, pero también lo son las demás partes del rompecabezas. Además, yo soy más importante para algunas jugadoras que para otras. Para una jugadora que se pone muy nerviosa y preocupada, la psicología desempeña un papel importante. Pero para alguien que tal vez ha pasado más tiempo por estas experiencias y no la afectan tanto esos sentimientos, no tiene tanta importancia”.